Subir defensas con alimentos

Es sabido que la alimentación equilibrada es la base para mantener un cuerpo sano y fuerte y así poder afrontar a bacterias, virus, gérmenes, etc.  Ahora bien, ¿cómo lo conseguimos de una manera natural, no impuesta ni forzada?

Una forma será la de ir introduciendo -periódicamente- alimentos que contengan grupos de nutrientes como vitaminas, minerales, proteínas e hidratos de carbono. Y además, sobre todo ir descubriendo los populares probióticos, fundamentales para aumentar el sistema inmunológico.

Si no estamos acostumbrados a llevar una alimentación variada y saludable ¿De qué manera lo logramos y sostenemos? Consumiendo los alimentos que más nos gusten dentro de esos grupos, probando complementarlos y tratando de incorporarlos a nuestra dieta habitual, como algo positivo y no como una obligación.

Alimentación saludable

Una manera amigable será de la mano de una variedad de frutas a diario. Con ellas adquiriremos magnesio, potasio, hierro, vitamina A, B, C, E, K, ácido fólico, entre otros elementos  importantísimos. 

Podemos, por ejemplo, preparar un desayuno rico en frutas, con una dosis diaria de vitamina C (cítricos, kiwi, arándanos, etc) que, además de múltiples beneficios, nos ayudarán a fijar los nutrientes que consumimos. Si añadimos un puñado de frutos secos (almendras, nueces, castañas, maní, entre otros) y cereales integrales (por ejemplo trigo burgol, cebada, mijo, avena), estaremos introduciendo en nuestro cuerpo hierro, potasio, calcio, fósforo, vitaminas del complejo B12, entre otros.

Luego, en las comidas, podemos incorporar verduras, vitales por su aporte en vitaminas, minerales, fibras, antioxidantes. Junto a ellas se pueden introducir paulatinamente legumbres (lentejas, garbanzos, habas, arvejas, etc) que nos darán un alto contenido de proteínas, hidratos de carbono, potasio, magnesio, hierro, fibras, entre otros.No debemos olvidar a las grasas y los aceites que facilitan la absorción y el transporte de las vitaminas A, D, E y K. Nos ayudarán los aceites naturales de oliva, maíz, girasol, palta, coco, almendras, entre otros.

Probióticos

Los grandes defensores del sistema inmunológico son los famosos probióticos, que ayudan al intestino tanto a desintoxicarnos como absorber nutrientes y fortalecer nuestras defensas. La OMS (Organización Mundial de la Salud) ha definido oficialmente a los probióticos como microorganismos vivos que si son consumidos en cantidades adecuadas, promueven la salud del organismo.

¿Dónde los encontramos? En alimentos fermentados como:

-Encurtidos,

-Chucrut crudo,

-Miso (pasta de soja fermentada disponible en dietéticas o almacenes con alimentos del tipo oriental). Sugerimos consumir miso realizado en base a soja orgánica no transgénica.

-Kéfir (puede ser de agua, de leche, de raíz de jengibre)

-Kimchi (una comida típica coreana realizada con repollo, jengibre, pepino y otras verduras fermentadas)

– Kombucha (se consume en formato de té)

-Lácteos fermentados como el yogurt entero natural sin aditivos

-Pan de masa madre artesanal

A la hora de buscar una dieta a medida de nuestro cuerpo, hábitos, historia y condición física, recomendamos siempre consultar con un profesional de la nutrición. El motivo de esta nota es el de inspirar a los lectores a comer saludable en términos generales. Cada caso en particular deberá indefectiblemente tratarse con consejos profesionales.